lunes, 15 de diciembre de 2008

Cómo repercute el estrés en los equipos de trabajo

Del material analizado surge la reducción de la eficacia como principal consecuencia del estrés en los equipos de trabajo. Encararemos este tema viéndolo desde la postura de Fainstein en la cual, el equipo es tal en el momento de la acción y es en ese momento cuando el estrés sufrido por alguno de los integrantes del equipo, repercute sobre él. Mientras que la eficacia apunta a cumplir con los objetivos y la eficiencia a cumplirlos de la mejor manera posible observamos que los efectos del estrés serán mayores en equipos orientados a los resultados, fundamentalmente cuando estén en contacto con otras personas y en busca de resultados complejos necesitando de una alta precisión.
Relacionado con la reducción de la eficacia nos encontramos con la baja concentración para desarrollar las tareas del equipo como otra consecuencia del estrés. Frente al desarrollo de tareas la baja concentración es desencadenante de errores y hasta accidentes de trabajo que llevan a la ineficacia. Una persona estresada puede caracterizarse por cansancio físico y mental que hacen que se vuelva más descuidada, menos previsora y menos atenta en el desarrollo de las tareas. El resto del equipo necesita de ese integrante y un descuido los puede llegar a perjudicar.
La baja satisfacción en el trabajo y de los receptores de la actividad es otra de las repercusiones del estrés. Comenzaremos analizando qué sucede en los equipos de trabajo en contacto con personas.
Frente a miembros del equipo estresados las tareas no se realizan de la forma adecuada. Como bien nombramos anteriormente la eficacia se reduce por cansancio, mala memoria, mala predisposición a la atención y mal humor. Las personas demandantes de la actividad del equipo generan una serie de expectativas con respecto a lo que desean recibir produciéndose, cuando no son cubiertas, una amplia brecha entre la atención recibida y la esperada provocando altos niveles de insatisfacción o satisfacción baja.
Viéndolo desde la óptica del equipo los integrantes estresados muchas veces llevan sus problemas y preocupaciones al resto del equipo bajando el nivel de rendimiento, provocando baja satisfacción de los integrantes durante y después de ver los resultados del equipo. Esto es, los equipos orientados a los procesos se muestran menos satisfechos por el bajo rendimiento por el desarrollo de las tareas de los miembros estresados y en los equipos orientados a resultados la satisfacción se reduce cuando los resultados esperados se diferencian mucho de los reales.
Otra consecuencia muy notoria es el alto índice de ausentismo laboral por parte de los miembros estresados. Este puede darse por prescripción médica cuando el estrés ya se ha desencadenado, por lo tanto es recomendable el reposo y descanso físico y mental. También el ausentismo se puede producir por aquellos que están a punto de enfermarse o por parte del resto del equipo cuando el clima laboral se torna denso o conflictivo.
Citando a Peter Senge en su libro La Quinta disciplina podemos ver claramente la actitud de ausentismo como una forma de rutina defensiva frente al miedo o la complicación que genera enfrentar un ambiente laboral con riesgo, tensión o conflictos. Frente a esto muchas personas suelen no asistir al trabajo como forma de evitar el enfrentarse una vez más a esas condiciones, postergando la búsqueda de una solución para dicho problema.
Para muchas personas es más fácil ausentarse a dedicarse a afrontar el problema y ver como podrían llegar a sobrellevarlo mediante una suerte de aprendizaje.
Relacionado a la eficacia y al ausentismo destacamos que el estrés muchas veces conduce a las personas al consumo de alcohol, drogas y tranquilizantes como medio de escapatoria y de reducción de los efectos de la enfermedad. Aquí volvemos a hacer mención a estas escapatorias como rutinas defensivas que generan alto impacto sobre el equipo. Muchas veces los integrantes tienen miedo a comentar que están enfermos por la reacción de sus compañeros y de la sociedad o el miedo ellos de ver que están enfermos. Por lo tanto es muy común que acudan a medios que disimulan la enfermedad por un tiempo más.
La desmoralización del equipo es otra consecuencia, por la cual la persona estresada pierde concentración y no se desarrollan las actividades en forma eficaz. Factores como bajos sueldos, altos despidos, quejas de todo aquel que espera los resultados o actividades del equipo, paros, problemas sindicales, exceso de trabajo, falta de recursos, falta de infraestructura, pagos atrasados de sueldos, no sólo aumentan la posibilidad de estrés sino que baja el ánimo del equipo. Esto puede darse por la impotencia de hacer frente a situaciones que van mas allá de lo que ellos pueden manejar.
Esto a su vez genera falta de interés en el trabajo hasta llegar a sufrir la falta de realización como profesional en caso de equipos de profesionales. Aquellos equipos que necesitan del conocimiento de los otros integrantes y de la cocrecación muchas veces no se sienten realizados como profesional, frustrándose sus expectativas.
El pensamiento negativo de las personas estresadas y los altos niveles de autoindulgencia afectan al equipo durante la acción. Haciendo referencia a los distintos roles que se pueden presentar en un equipo, podemos encontrarnos con un rol individual que no es de aporte al desarrollo como equipo y es el del "buscador de ayuda". Esta persona puede desviar los intereses del grupo para que sea atendido y escuchado.
Por otro lado el estrés lleva a mal humor y la adopción de roles de agresores. El mal humor muchas veces conduce a contestaciones fuera de lugar, mayor sensibilidad y a inclinarse por el rol de agresores u opositores que perjudican mucho al equipo por mostrar el interés de satisfacer sus necesidades personales dejando de lado la alineación con el equipo. Se producen en general muchas veces rivalidades y discusiones que derivan en la búsqueda de los culpables de errores más que en la búsqueda de soluciones de lo que ya está hecho. Destacamos que estas conductas agresivas son muy poco adaptativas y pueden generar conflictos interpersonales que a su vez pueden convertirse en otros estresores. Esta agresividad según nuestra opinión actúa directamente sobre la comunicación. Elemento articulador, que genera y puede destrabar conflictos y es a través de la cual se muestran los conocimientos que permiten desarrollar la confiabilidad entre los integrantes del equipo. Elemento fundamental para lograr los objetivos del equipo. (Siguiendo el pensamiento de Fainstein)
Otra de las consecuencias más notables del estrés es la disminución de la cooperación. Esta desde la óptica de E. Pichón Riviere, es un elemento fundamental para la acción del equipo.
Esta enunciación constituye una primera aproximación a lo que son las consecuencias negativas del estrés en los equipos de trabajo, pero no hay que perder de vista que el estrés en pequeñas dosis puede producir efectos positivos, como ser el crecimiento y aprendizaje, desarrollo de los recursos y habilidades del profesional.

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