miércoles, 9 de mayo de 2012

Conclusiones II


El sistema Just-in-Time conforma un sistema más amplio denominado Kaizen, sistema que persiguiendo la mejora continua permite reducir de manera sistemática y sostenible los niveles tanto de costos como de fallas, incrementando al mismo tiempo los niveles de productividad y satisfacción al cliente. Cabe acotar que no todas las empresas occidentales que han implantado una determinada versión del Just-in-Time, lo han hecho también con el Kaizen. 
Mediante el Just-in-Time puede uno llegar a asustarse ante la magnitud de su propia “empresa fantasma”; aunque también puede alegrarse de ello al descubrir un auténtico yacimiento de recursos sin emplear, todo un potencial movilizable, una maravillosa reserva de competencias de la empresa. Orientemos de nuevo el destino de todos esos recursos, actualmente estériles, hacia la producción de valor añadido vendible logrando de tal forma un rápido mejoramiento en los rendimientos de la empresa. 
El Just-in-Time permite una asignación óptima de los recursos mediante una metodología de trabajo que hace factible los “Seis Ceros” anteriormente citados (Punto 3):  

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